Los futuros de la soja registraron una fuerte subida esta semana en la Bolsa de Chicago tras la confirmación de nuevas compras por parte de China, el mayor importador mundial de la oleaginosa. El movimiento reforzó el optimismo del mercado y provocó un repunte inmediato en los precios internacionales.
Operadores señalaron que los volúmenes negociados fueron superiores a lo esperado, lo que indica un proceso acelerado de recomposición de inventarios estratégicos por parte del gobierno chino, en un contexto de recuperación gradual de su economía.
Además de la demanda asiática, factores climáticos también influyeron en el movimiento. Las proyecciones para la próxima cosecha en Sudamérica muestran riesgos asociados a irregularidades en las lluvias, lo que eleva la percepción de riesgo para la oferta global.
En Brasil, principal exportador mundial de soja, el impacto fue inmediato. Los precios internos subieron en diversas regiones productoras, apoyados tanto por la valorización en Chicago como por la fortaleza del dólar frente al real.
Analistas destacan que, si China mantiene el actual ritmo de compras, el mercado podrá sostener niveles elevados de precios en las próximas semanas. No obstante, advierten que movimientos especulativos y cambios en la política monetaria global aún pueden generar volatilidad.
El mercado sigue atento a nuevos datos sobre inventarios globales, condiciones climáticas en los principales países productores y señales económicas provenientes de Asia, que seguirán siendo determinantes para la evolución de los precios.