Brasilia – La eliminación de los aranceles de importación sobre los productos del agronegocio brasileño en mercados estratégicos ya está generando impactos positivos significativos en el sector. La medida, resultado de nuevos acuerdos comerciales y revisiones arancelarias internacionales, promete aumentar la competitividad, impulsar las exportaciones y atraer nuevas inversiones.
Con la reducción o eliminación de aranceles, productos como soja, maíz, carne bovina, pollo, azúcar y café ahora llegan a destinos de Asia, Medio Oriente y la Unión Europea con precios más competitivos. Los especialistas creen que Brasil ganará participación de mercado frente a grandes competidores como Estados Unidos, Argentina y Australia.
Según analistas del sector, se espera un aumento significativo del volumen exportado en los próximos meses, especialmente durante el segundo semestre. “La eliminación de los aranceles reduce directamente el costo final de los productos brasileños en el exterior, ampliando los márgenes de los exportadores y fomentando nuevos contratos”, señaló un consultor de comercio exterior.
Impacto directo en el productor
En el campo, los efectos ya comienzan a sentirse. Cooperativas y empresas comercializadoras reportan un crecimiento en las consultas por nuevos contratos de exportación, lo que tiende a generar mayor demanda, valorización de precios y más previsibilidad para el productor rural. Los pequeños y medianos productores también se verán beneficiados, especialmente en las cadenas de granos y proteínas animales.
Además, el fin de los aranceles fortalece la imagen de Brasil como proveedor confiable y competitivo de alimentos, abriendo espacio para productos de mayor valor agregado, como carnes procesadas, aceites vegetales refinados y derivados del maíz.
Persisten los desafíos
A pesar del escenario positivo, los especialistas advierten que aún existen desafíos estructurales. Los cuellos de botella logísticos, los costos de transporte, la infraestructura portuaria limitada y la volatilidad cambiaria siguen influyendo en la competitividad internacional.
Otro punto clave es la creciente exigencia de criterios ambientales y de sostenibilidad. Los mercados que eliminaron aranceles ahora exigen certificaciones más rigurosas, trazabilidad y comprobación de buenas prácticas ambientales.
Perspectivas para 2025
Las proyecciones para 2025 son optimistas. El Ministerio de Agricultura de Brasil estima que las exportaciones del agro podrían crecer entre 8% y 12% el próximo año, impulsadas directamente por el nuevo escenario arancelario.
Para el sector, el fin de los aranceles representa no solo una ganancia financiera, sino también una oportunidad estratégica de largo plazo para consolidar a Brasil como uno de los principales actores del comercio mundial de alimentos.